Polo, un rincón casi secreto entre montañas y café

Redacción (Madrid)


Enclavado en la provincia de Barahona, Polo es uno de esos pueblos dominicanos que casi no figura en las guías turísticas, pero que deja huella profunda en quien lo descubre. Situado en lo alto de montañas verdes, a unos 746 metros sobre el nivel del mar, Polo ofrece una combinación poco frecuente: paisaje rural, cultura cafetalera, tradiciones locales bien vivas y una atmósfera de calma difícil de hallar en los destinos más concurridos.


La historia de Polo no es la de ciudades coloniales ni de grandes énfasis históricos, sino más bien la de comunidades que han forjado su identidad con trabajo agrícola, sobre todo la siembra de café fino, y con un arraigo humano ligado a la naturaleza y a las costumbres de montaña. Esa vocación agrícola marca no sólo el paisaje, sino también el ritmo de vida del poblado: rutinas, festividades, sabores y saberes están ligados al cultivo, al clima y al entorno montañoso.


Uno de los atractivos más curiosos de Polo es su famoso “Polo Magnético”, una ilusión de gravedad en una carretera local, donde un coche detenido en “neutral” parece rodar cuesta arriba. No hay imán gigante ni fuerza sobrenatural, sino un efecto visual causado por la topografía: cuesta cuesta abajo pero el entorno engaña al ojo. Este fenómeno ha despertado interés de locales y visitantes curiosos, y funciona como metáfora del lugar: las apariencias engañan, lo sencillo puede encerrar maravillas.


Culturalmente, Polo conserva vivencias auténticas: la hospitalidad de la gente de campo, el sonido del ganadero trabajando, la presencia del café tostándose, el olor del bosque en la mañana. Las fiestas patronales, los mercados locales, los pequeños negocios artesanales, todo contribuye a una experiencia que no está diseñada para el turismo de masas, sino para quien quiera sumergirse en lo local.

Aquí no hay grandes cadenas hoteleras ni playas de revista, pero sí cielos amplios, amaneceres sobre la montaña, charlas con campesinos sobre la cosecha, comidas hechas en fogón, sobrasadas de casa, historias que se transmiten de generación en generación.


Un recorrido salvaje por el río Misisipi

Redacción (Madrid)

El río Misisipi, con sus más de 3,700 kilómetros de extensión, es mucho más que un cauce de agua que atraviesa Estados Unidos de norte a sur. Es un símbolo de historia, cultura y movimiento, un escenario que ha inspirado canciones, novelas y películas, y que hoy se presenta como un destino turístico de enorme riqueza. Recorrerlo es adentrarse en un viaje que combina naturaleza, tradición y diversidad cultural.

El itinerario por el Misisipi puede comenzar en su nacimiento, en el lago Itasca en Minnesota, un lugar donde las aguas cristalinas marcan el inicio de la travesía. Allí, el visitante experimenta la sensación de estar en el origen de uno de los ríos más emblemáticos del continente. Desde ese punto, el paisaje se transforma a medida que el río avanza: praderas, bosques y ciudades ribereñas van construyendo una narrativa visual única.

Uno de los tramos más atractivos para los turistas es el que abarca desde St. Louis hasta Nueva Orleans. En St. Louis, el famoso Arco Gateway recibe al viajero como símbolo de expansión y progreso. Más al sur, el río se convierte en escenario de la historia musical estadounidense: el jazz, el blues y el rock encontraron en estas orillas su cuna. Ciudades como Memphis y Nueva Orleans son paradas obligatorias para quienes buscan comprender cómo la cultura se fusionó con el caudal del río.

Una de las experiencias más auténticas es navegar en los tradicionales barcos de vapor, emblemas del turismo fluvial del Misisipi. Subir a bordo de estas embarcaciones es viajar en el tiempo, evocando épocas en que el comercio, los espectáculos y la literatura —con autores como Mark Twain— estaban estrechamente ligados al río. El sonido de la rueda de paletas girando y el ritmo sereno del agua acompañan una travesía que combina historia con descanso.

Más allá de lo cultural, el Misisipi también invita a la contemplación de la naturaleza. Sus humedales, aves migratorias y atardeceres reflejados en el agua ofrecen un espectáculo visual que fascina a los amantes del ecoturismo. Es un espacio para la fotografía, la observación de fauna y la reflexión personal en contacto con un ecosistema tan vasto como complejo.

En conclusión, recorrer el río Misisipi es vivir una experiencia que va más allá del simple turismo. Es una invitación a conectarse con la historia estadounidense, con la riqueza cultural que nació en sus orillas y con la belleza natural que aún se conserva. Viajar por el Misisipi es, en definitiva, descubrir cómo un río puede ser al mismo tiempo ruta, memoria y destino.

Habanos lanza en exclusiva la edición especial Tauromaquia y Francisco Esplá, presentada junto a Montecristo Edmundo.

Madrid (Redacción)

En un encuentro cargado de tradición y elegancia, Club Pasión Habanos acogió la presentación oficial de la nueva edición de Tauromaquia, la séptima edición especial de su tipo dedicada en esta ocasión al reconocido torero Francisco Esplá y que este año se presenta junto a Montecristo Edmundo, la vitola con la que Habanos presentó hace más de veinte años la Línea Edmundo de esta legendaria marca.

El evento, que reunió a medios de prensa especializada, socios del Club Pasión Habanos y figuras del mundo taurino, se convirtió en un homenaje vivo a la trayectoria artística y humana del maestro torero alicantino. Durante una entrevista íntima y llena de emociones, la conversación guiada por Juan Girón, Director de Comunicación de Tabacalera, permitió a los asistentes descubrir facetas poco conocidas del torero, como su incursión en la pintura y su visión sobre la tauromaquia como expresión cultural.

Francisco Esplá, considerado una de las grandes figuras del mundo taurino en España y reconocido por su maestría y elegancia en el arte de la lidia, también desveló reflexiones personales sobre su carrera en los ruedos y su vínculo con el mundo del habano.Como colofón del encuentro, todos los asistentes pudieron descubrir en primera persona la séptima edición de Tauromaquia, este año bajo el nombre Montecristo Edmundo Tauromaquia y Francisco Esplá y que consiste en una cuidada serie limitada y exclusiva para el mercado español compuesta por 1.000 estuches numerados.

Cada estuche contiene 10 Habanos Edmundo (cepo 52 x 135 mm) de la emblemática marca Montecristo. Además, cada cigarro cuenta con una anilla conmemorativa, diseñada especialmente como tributo a la figura de Esplá y a la grandeza del arte taurino. Por otro lado, a lo largo de la velada los asistentes tuvieron el privilegio de ser los primeros en disfrutar el habano Montecristo Edmundo que da nombre a esta nueva edición, acompañado por los brandis Luis Felipe y Rey Luis Felipe, de Bodegas Rubio, y el jamón de bellota 100% ibérico de la casa 959, un maridaje de lujo, perfecto para celebrar esta ocasión especial por todo lo alto.

Así, la velada concluyó entre charlas, risas y anécdotas, despidiendo un encuentro que dejó a todos gratamente sorprendidos y a la espera de poder encontrar próximamente en el mercado español esta nueva edición Montecristo Edmundo Tauromaquia y Francisco Esplá.

Tauromaquia y Habanos es una serie especial para coleccionistas, creada por Tabacalera, distribuidor exclusivo de Habanos en el mercado español, y que nos adentra en la histórica relación entre los habanos y el toreo en Cuba, que se mantuvo sin interrupción durante cuatro siglos y en cuyo suelo llegó a haber más de 20 plazas de toros. La primera edición fue lanzada en el año 2019 y sirvió de homenaje a Morante de la Puebla. Grandes figuras históricas del toreo han recibido este reconocimiento como Joselito el Gallo, Juan Belmonte o Manolete.

En el marco de los Spain Travel Awards, uno de los encuentros más importantes del calendario turístico en España, se entregará el Premio Holafly al Influencer de Viajes más destacado, un galardón patrocinado y otorgado por la reconocida marca.

Redacción (Madrid)

Holafly, compañía multinacional que ofrece una alternativa al roaming tradicional a través de eSIMs y uno de los grandes líderes del panorama turístico europeo, reafirma su compromiso con el sector turístico y la innovación al convertirse en patrocinador oficial de la primera edición de los Spain Travel Awards. Este certamen, que busca poner en valor la excelencia de empresas, destinos y profesionales del turismo, celebrará su gala el próximo 1 de diciembre de 2025 en el Teatro Albéniz de Madrid.

Dentro de la ceremonia, Holafly patrocinará y entregará el Premio Holafly al Mejor Influencer de Viajes, una categoría que reconoce la labor de los creadores de contenido. La presencia de Holafly en este evento refuerza su posición como aliado estratégico del sector, ofreciendo productos y servicios que facilitan tanto a viajeros como a profesionales mantenerse conectados en cualquier lugar del mundo.

Pablo Gómez, CEO de Holafly, señaló como esta iniciativa refuerza su compromiso por impulsar un turismo accesible. “Estamos orgullosos de apoyar una iniciativa que pone en valor la innovación y la excelencia en el sector turístico español. En Holafly, la innovación forma parte de nuestro ADN y por eso es un honor formar parte de iniciativas que trabajan por promoverla en el sector del turismo”, señala Gomez.

Los Spain Travel Awards nacen con el objetivo de reconocer y celebrar la excelencia en la industria turística española, en un momento clave para su recuperación y transformación. La gala premiará categorías esenciales que abarcan desde alojamientos de lujo hasta iniciativas innovadoras y sostenibles que marcan el futuro del turismo en España. Los nominados podrán conocerse este mismo mes de junio a través de la web oficial de los Spain Travel Awards.

Este evento se posiciona como un sello de calidad y distinción para el sector, promoviendo el talento en todos sus ámbitos. La implicación de Holafly subraya la importancia de contar con soluciones tecnológicas adaptadas a las necesidades actuales de los viajeros, que demandan no solo conexión, sino una experiencia de uso sencilla, fiable y sin interrupciones en sus desplazamientos.

Sobre Holafly: Holafly es el líder global de eSIM para viajeros, con cobertura en más de 200 destinos. Con una calificación sobresaliente de 4.5/5 en Trustpilot, y más de 8 M de viajeros satisfechos, se ha consolidado como la eSIM preferida de los viajeros internacionales. Su propuesta de datos ilimitados garantiza un viaje sin preocupaciones en cualquier parte del mundo.

Lugares y Más, la revista referente del sector viajes, lujo y estilo de vida, patrocinará al Sporting Benidorm Juvenil

Tamara Cotero

El Grupo Agüera Comunicación, a través de su marca insignia Lugares y Más, ha alcanzado un acuerdo de patrocinio con el Sporting Benidorm, club de reciente creación que apuesta por el talento joven y el desarrollo deportivo en la ciudad.

Escudo del recién fundado Sporting Benidorm, el club que llevará nuestro logotipo en su equipación

En virtud de este acuerdo, el equipo Juvenil del Sporting Benidorm lucirá en su camiseta el logo de Lugares y Más, revista referente en el mundo de los viajes, el lujo, el estilo de vida y la gastronomía, que se edita en España y se publica actualmente en España y Cuba, con próxima llegada al mercado de México.

David Agüera, director general de Agüera Comunicación y de la revista Lugares y Más, se mostró satisfecho con la alianza y subrayó “la voluntad de seguir apoyando iniciativas vinculadas al deporte y a una ciudad como Benidorm, con la que mantenemos un fuerte vínculo tanto personal como profesional”.

El Sporting de Benidorm, presidido por Saker Irsheid, con Miguel Ángel Real como vicepresidente y Liam Gillespie como secretario, cuenta además con el respaldo de los agentes FIFA Raúl Serrador y Eric Magrans, y la dirección deportiva de Pepe Soler.

David Agüera, Director de la revista Lugares y Más

Con este patrocinio, el Grupo Agüera Comunicación refuerza su compromiso con el tejido social y deportivo de Benidorm, apoyando proyectos emergentes que promuevan valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo y la proyección internacional.

“Marca Exclusiva” celebra su segundo programa de la tercera temporada desde la Costa Blanca

M. A. Mendoza

El programa de radio Marca Exclusiva, dirigido por el periodista David Agüera —también director de las revistas Lugares y Más y Travel Business—, emitió su segundo espacio de la tercera temporada en un formato muy especial: fuera de su estudio habitual, desde el emblemático Hotel Levante Club en la Costa Blanca.

Consolidado a nivel nacional como un referente en el sector de los viajes, el lujo, la gastronomía y el estilo de vida, Marca Exclusiva cuenta con el respaldo constante de la audiencia y la confianza de anunciantes que apuestan por un contenido diferencial.

La emisión comenzó con la sección editorial “Opino de qué”, en esta ocasión dedicada a reflexionar sobre el programa del IMSERSO, uno de los pilares del turismo senior en España.

El espacio continuó con entrevistas destacadas:

Álex González, director del Hotel Levante Club, quien compartió detalles sobre la oferta y filosofía de este establecimiento que se ha convertido en un referente de la Costa Blanca.

David Agüera y Álex González, director del Hotel Levante Club

Luis García Plaza, reconocido entrenador de fútbol, que abrió las puertas a su lado más personal recordando sus experiencias de vida en distintos países, su visión de las ciudades en las que ha residido y su relación con la cultura y la gastronomía internacional.

David Agüera y el reputado entrenador Luis García Plaza

Como broche final, el chef Vicente Orozco, del restaurante El Cantó del Palsiet, acercó a los oyentes el sabor auténtico de la cocina mediterránea y la riqueza gastronómica de la región.

David Agüera y Vicente Orozco, chef de la casa y dueño del Cantó del Palasiet

Con esta edición, Marca Exclusiva reafirma su vocación por acercar a la audiencia contenidos únicos, que combinan la actualidad del turismo con la pasión por descubrir lugares, sabores y experiencias exclusivas.

La vida en Viscri, el encanto intacto de un pueblo rumano

Redacción (Madrid)
En el corazón de Transilvania, escondido entre colinas verdes y caminos de tierra, se encuentra Viscri, un pequeño pueblo rumano que parece detenido en el tiempo. Con apenas unos cientos de habitantes, este lugar se ha convertido en un símbolo de la autenticidad rural, donde las tradiciones centenarias sobreviven al paso de los años. Sus casas encaladas de azul, con tejados rojos desiguales, conforman una estampa pintoresca que ha llamado la atención de viajeros, historiadores e incluso de la realeza británica.


El principal tesoro de Viscri es su iglesia fortificada, construida en el siglo XII y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este imponente edificio no solo servía como lugar de culto, sino también como refugio frente a las invasiones otomanas. Hoy, su interior alberga un museo donde se exhiben herramientas agrícolas, prendas tradicionales y objetos que narran la vida de generaciones pasadas. El visitante que asciende a la torre recibe una recompensa inolvidable: una vista panorámica que abarca campos interminables y un horizonte donde aún no llegan los rascacielos ni el ruido urbano.


La vida cotidiana en el pueblo se rige por un ritmo pausado. Al amanecer, los pastores conducen rebaños de ovejas por las calles empedradas, mientras las mujeres mayores hornean pan en hornos de leña. La economía local gira en torno a la agricultura y el turismo sostenible. Asociaciones comunitarias, apoyadas por fundaciones extranjeras, han impulsado talleres de artesanía y alojamientos rurales, dando a los visitantes la posibilidad de dormir en antiguas casas sajona restauradas con esmero.


Sin embargo, Viscri no está exento de desafíos. La despoblación, común en las zonas rurales de Rumanía, amenaza la continuidad de sus tradiciones. Muchos jóvenes emigran a ciudades o al extranjero en busca de mejores oportunidades. Aun así, iniciativas culturales y ecológicas buscan atraer nuevos residentes y preservar la identidad del pueblo. La llegada de viajeros interesados en la vida sencilla y en la historia auténtica ha dado un respiro a esta pequeña comunidad.


Viscri es mucho más que un destino turístico: es un testimonio vivo de la resistencia cultural en un mundo globalizado. Pasear por sus calles es retroceder en el tiempo, observar cómo las generaciones anteriores moldearon su entorno y sentir que, en medio de un planeta en constante movimiento, aún existen rincones donde el pasado se aferra con fuerza al presente.


24 horas en Guantánamo: un recorrido turístico inesperado

Redacción (Madrid)

Guantánamo, Cuba. Para muchos, el nombre de Guantánamo despierta imágenes preconcebidas, pero basta con pasar un día en la ciudad y sus alrededores para descubrir un rostro distinto: el de un destino lleno de autenticidad, ritmo y paisajes únicos en el oriente cubano.

Mañana: despertar entre montañas y cafés

El amanecer en Guantánamo se siente especial. La ciudad, custodiada por la Sierra Maestra y el Macizo Sagua-Baracoa, recibe la luz del sol con un tono cálido. La primera parada obligada es el Parque Martí, corazón de la vida local, donde los guantanameros se reúnen para conversar, tomar café y disfrutar de la brisa. A pocos pasos, las cafeterías sirven el café oriental, fuerte y aromático, ideal para iniciar la jornada.

Los amantes de la historia y la arquitectura pueden recorrer la Catedral de Santa Catalina de Ricci, un ejemplo de la herencia colonial que aún permanece en pie.

Mediodía: sabores de la tierra

La gastronomía guantanamera tiene un sello propio, influenciado por las raíces afrocaribeñas y campesinas. Un almuerzo en una “paladar” típica permite saborear platos como el calalú, el ajiaco oriental o el pescado fresco acompañado de arroz con coco. Todo, acompañado de frutas tropicales que parecen recién cortadas del árbol.

Tarde: música y naturaleza

Guantánamo late al ritmo del changüí, género musical nacido en estas tierras. Una visita a la Casa del Changüí Chito Latamblet acerca al viajero a la esencia cultural de la región: guitarras, marímbulas y bongós que llenan el ambiente de sonoridad alegre y contagiosa.

Para quienes prefieren un respiro natural, a pocos kilómetros se encuentran áreas como el Yunque de Baracoa y la Cueva del Agua, donde la biodiversidad y la frescura de los ríos ofrecen un contraste ideal con la vida urbana.

Noche: tradición bajo las estrellas

Cuando cae el sol, la ciudad cobra un nuevo encanto. En el Malecón guantanamero, familias y parejas disfrutan de la brisa marina, mientras en las peñas culturales se mezclan música, danza y poesía. La velada puede culminar con un ron local o un refrescante coctel preparado al estilo cubano.

Un destino que sorprende

Pasar 24 horas en Guantánamo no es suficiente para abarcar todo lo que ofrece, pero sí basta para romper mitos y descubrir una ciudad orgullosa de sus tradiciones. Entre montañas, mar y cultura, este rincón oriental de Cuba se revela como un destino turístico diferente, auténtico y lleno de vida.

El jardín botánico nacional de santo domingo

Redacción (Madrid)

La República Dominicana, conocida en el mundo por sus playas de arena blanca y su clima tropical, guarda también espacios donde la naturaleza se presenta de manera más íntima y organizada. Uno de esos lugares es el Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael María Moscoso, ubicado en Santo Domingo. Este espacio no solo es un pulmón verde para la capital, sino también un santuario cultural, científico y turístico que conecta al visitante con la biodiversidad del Caribe.

Al recorrer sus senderos, el visitante experimenta una pausa en medio de la agitación urbana. Los árboles centenarios, las palmas endémicas y los jardines temáticos conforman un entorno que invita a caminar lentamente, a respirar profundo y a reencontrarse con la serenidad. Es un lugar ideal tanto para los amantes de la botánica como para las familias que buscan un espacio seguro y natural donde disfrutar juntos.

Entre sus mayores atractivos se encuentra el Jardín Japonés, un rincón de diseño paisajístico que combina estanques, puentes de madera y rocas cuidadosamente dispuestas. Allí, el agua fluye como símbolo de vida y renovación, creando una atmósfera de paz que transporta al visitante a un universo distinto, sin dejar de estar en Santo Domingo. Este contraste entre lo dominicano y lo oriental refuerza la idea de que la naturaleza, en su diversidad, puede unir culturas.

Además, el jardín es un centro educativo. Su trenecito turístico ofrece recorridos guiados, donde se explican las características de las plantas nativas y exóticas. Niños y adultos pueden aprender sobre especies endémicas, como la palma real criolla o la caoba, árboles que forman parte esencial de la identidad dominicana. Así, la visita no se limita a lo recreativo: también promueve la conciencia ambiental y la necesidad de proteger el patrimonio natural.

Turísticamente, el Jardín Botánico es una alternativa distinta a la imagen tradicional de sol y playa. Se trata de un lugar que invita al turismo ecológico y cultural, enmarcado en la riqueza natural del país. Es también un espacio para la fotografía, la observación de aves y la práctica del bienestar personal, como el yoga o la meditación al aire libre.

En conclusión, el Jardín Botánico Nacional no es solo un atractivo local, sino un símbolo de la República Dominicana como destino diverso. Representa la posibilidad de encontrarse con la belleza natural, aprender de ella y, al mismo tiempo, disfrutar de un turismo sostenible y enriquecedor. Visitarlo es descubrir que el Caribe también florece en jardines, más allá del mar y las palmeras costeras.

Un viaje espiritual por las catedrales de Italia: entre piedra, fe y belleza

Redacción (Madrid)

Italia es un país donde cada ciudad parece un museo al aire libre y donde la espiritualidad se confunde con el arte en cada rincón. En su geografía se alzan catedrales que no solo son templos religiosos, sino también obras maestras que narran siglos de historia, devoción y creatividad humana. Emprender un viaje espiritual a través de estas construcciones es recorrer la esencia misma de la cultura italiana, uniendo contemplación interior con la admiración estética.

La primera parada de este viaje inevitablemente conduce a la Basílica de San Pedro en Roma, el corazón de la cristiandad. Aunque técnicamente no es catedral, su imponente cúpula diseñada por Miguel Ángel y la grandiosidad de su espacio interior convierten la visita en una experiencia sobrecogedora. Allí, entre el mármol y la luz que se filtra por lo alto, el viajero se enfrenta a la magnitud de la fe expresada en piedra.

En Florencia, la Catedral de Santa Maria del Fiore se alza como un símbolo del Renacimiento. Su cúpula, obra maestra de Brunelleschi, no solo revolucionó la arquitectura, sino que se ha convertido en un faro espiritual que domina la ciudad. Subir sus escalones hasta lo más alto es una experiencia que combina esfuerzo físico con recompensa contemplativa: desde allí, la vista de Florencia invita a reflexionar sobre el poder del ingenio humano inspirado por la fe.

El viaje continúa hacia Milán, donde la Catedral del Duomo impresiona con su bosque de pináculos y estatuas góticas. Es una construcción que tardó siglos en completarse y cuya fachada parece un encaje de mármol blanco. Caminar por su interior es perderse entre columnas monumentales que elevan la mirada hacia lo sagrado, mientras que ascender a sus terrazas ofrece una experiencia única: caminar entre esculturas que parecen custodiar la ciudad desde el cielo.

Más al sur, en Siena, la Catedral de Santa Maria Assunta deslumbra con su fachada policromada y su interior de mármol blanco y negro. Allí, el suelo decorado con mosaicos bíblicos y el púlpito tallado por Nicola Pisano convierten la visita en un auténtico viaje simbólico, donde cada detalle está cargado de significado espiritual.

No menos impresionante es la Basílica de San Marcos en Venecia, con su fusión de estilos orientales y occidentales. Sus cúpulas doradas y sus mosaicos bizantinos sumergen al viajero en un ambiente de misticismo que recuerda la conexión de la ciudad con Oriente y con el comercio medieval. En su interior, el brillo del oro refleja una espiritualidad diferente: luminosa, envolvente, casi celestial.

Este recorrido por las catedrales italianas no es únicamente una sucesión de visitas monumentales. Es, sobre todo, una experiencia interior. Cada templo invita al silencio, a la contemplación y al recogimiento, incluso en medio de multitudes de turistas. El viajero siente que estas construcciones son más que piedra: son espacios donde generaciones enteras depositaron sus esperanzas, sus miedos y sus sueños de trascendencia.

Turísticamente, este viaje espiritual por Italia ofrece también la posibilidad de descubrir las ciudades en toda su riqueza. Cada catedral es el corazón de un centro urbano, rodeado de plazas, palacios y museos que completan la experiencia. Así, la espiritualidad se une al arte, la gastronomía y la vida cotidiana, dando forma a una travesía que alimenta tanto el cuerpo como el alma.

En definitiva, recorrer las catedrales de Italia es emprender un viaje doble: hacia el interior de uno mismo y hacia el corazón cultural de Europa. Estas obras maestras no solo son testigos del pasado, sino también faros que siguen iluminando el presente. Quien se adentra en ellas descubre que la espiritualidad no está reñida con el turismo, sino que puede convertirse en una forma más profunda de viajar: aquella que une la mirada con la introspección, la piedra con la fe, y el camino físico con el camino interior.