Redacción (Madrid)

La Semana Santa se ha consolidado como una de las fechas más elegidas para viajar. Más allá de su profundo significado religioso, el calendario ofrece una pausa ideal para combinar cultura, patrimonio y descanso. En distintos puntos del mundo, las celebraciones adquieren formas únicas: procesiones centenarias, rituales multitudinarios y paisajes que comienzan a florecer con la llegada de la primavera en el hemisferio norte. Estos son algunos de los destinos más destacados para vivir una experiencia memorable durante estas fechas.

Sevilla, España: solemnidad y arte en las calles

Pocas ciudades viven la Semana Santa con la intensidad de Sevilla. Durante siete días, las hermandades recorren el casco histórico con pasos de enorme valor artístico, acompañados por música procesional y un silencio sobrecogedor. La combinación de fe, tradición y patrimonio arquitectónico convierte a la capital andaluza en uno de los epicentros mundiales de esta celebración. Las calles estrechas, iluminadas por cirios, ofrecen una atmósfera difícil de igualar.

Antigua Guatemala: alfombras de color y devoción

En América Latina, Antigua Guatemala se distingue por sus alfombras artesanales elaboradas con aserrín teñido y flores naturales. Estas verdaderas obras efímeras cubren las calles antes del paso de las procesiones. La ciudad colonial, con sus fachadas barrocas y volcanes como telón de fondo, ofrece un escenario impactante donde tradición y estética se funden en una experiencia cultural profunda.

Roma, Italia: espiritualidad en el corazón del catolicismo

Para quienes buscan vivir la Semana Santa en su dimensión más universal, Roma es una referencia obligada. Las celebraciones en el Vaticano, especialmente el Vía Crucis en el Coliseo y la misa del Domingo de Resurrección en la Plaza de San Pedro, atraen a miles de fieles y viajeros. Más allá de los actos litúrgicos, la ciudad ofrece un patrimonio histórico incomparable que convierte cada paseo en un recorrido por siglos de historia.

Popayán, Colombia: tradición reconocida por la UNESCO

Con más de cuatro siglos de historia, las procesiones de Popayán han sido declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Su organización meticulosa, la música sacra y la iluminación nocturna generan un ambiente de recogimiento y belleza estética. Es uno de los destinos más importantes de América del Sur para vivir la Semana Mayor.

Salta, Argentina: fe y paisajes del norte

En el noroeste argentino, Salta combina celebraciones religiosas con escenarios naturales imponentes. Iglesias coloniales, peregrinaciones y misas especiales se desarrollan en un entorno de cerros multicolores y arquitectura histórica. Para quienes buscan una experiencia más tranquila, el destino ofrece además excursiones a la Quebrada de Humahuaca y a los Valles Calchaquíes.

Jerusalén: el origen de la tradición

Jerusalén concentra una de las celebraciones más significativas para el cristianismo. El recorrido por la Vía Dolorosa y las ceremonias en el Santo Sepulcro convocan a peregrinos de todo el mundo. Más allá del componente religioso, la ciudad representa un cruce de culturas, historia y espiritualidad que trasciende credos.

Semana Santa es, en definitiva, una oportunidad para viajar con un propósito distinto. Algunos eligen la solemnidad de las procesiones; otros, la riqueza cultural que rodea estas fechas; muchos aprovechan el clima primaveral para combinar tradición con descanso. Sea cual sea el destino, la experiencia invita a detener el ritmo cotidiano y redescubrir el valor simbólico y cultural de una de las celebraciones más antiguas del calendario occidental.

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