
Redacción (Madrid)
Desde la carretera que sigue el curso del río Neretva, el pueblo de Počitelj aparece como una sucesión de casas de piedra que trepan la colina, coronadas por una antigua fortaleza. El paisaje es austero y hermoso a la vez, marcado por siglos de historia que aún se perciben en sus murallas, mezquitas y callejones empedrados. A primera vista, Počitelj parece detenido en el tiempo, pero basta caminar unos minutos para comprender que su quietud esconde una memoria profunda.

Fundado en la Edad Media y desarrollado durante el Imperio Otomano, el pueblo fue durante siglos un punto estratégico y cultural en Bosnia y Herzegovina. Esa herencia se conserva en su arquitectura y en la forma en que el espacio fue pensado para la vida comunitaria. Cada escalón de piedra conduce no solo hacia lo alto del pueblo, sino también hacia un pasado en el que distintas culturas convivieron en un equilibrio frágil pero duradero.

La guerra de Bosnia, entre 1992 y 1995, alteró para siempre ese equilibrio. Počitelj sufrió destrucciones, desplazamientos y el abandono forzado de gran parte de su población. Muchos edificios fueron dañados y el silencio se volvió parte del paisaje. Aunque la reconstrucción posterior devolvió la forma a casas y monumentos, la vida cotidiana tardó más en regresar y aún hoy el pueblo conserva una sensación de ausencia.

Actualmente, Počitelj vive entre la memoria y el turismo. Visitantes llegan para recorrer la fortaleza, fotografiar la mezquita restaurada y observar el valle del Neretva desde lo alto. Algunos vecinos han encontrado en la artesanía y en los pequeños comercios una forma de subsistir, mientras otros simplemente observan el paso de los viajeros. El pueblo se muestra con dignidad, sin ocultar sus cicatrices.
Al caer la tarde, cuando la luz suaviza las piedras y el río refleja el cielo, Počitelj recupera su silencio característico. No es un lugar que busque llamar la atención, sino uno que invita a escuchar. En su aparente calma, el pueblo resume parte de la historia de Bosnia y Herzegovina: una historia de convivencia, ruptura y resistencia, escrita no en grandes discursos, sino en la persistencia de quienes decidieron permanecer.




