El Puertito de Madrid, el local de moda de Madrid

Redacción (Madrid)

El Puertito de Madrid(Paseo del General Martínez Campos, 42) en el barrio de Chamberi, se ha convertido en el meeting Point de la capital con su oferta premium de Ostras.

Con apenas cuatro meses de vida, el local es un referente en el mundo de la Ostra y con la mejor oferta de ostras del país. 

Selección de las destacadas ostras del Puertito de Madrid, Lugares y Más

El secreto de El Puertito de Madrid se basa en la calidad de las ostras, el ambiente informal y el precio. 

Tienen una gran variedad de Ostras: España (Galicia Especial), Francia (como por ejemplo la Fine de Claire Nº3, o la Costa Oeste Nº3 entre otras), Irlanda (con la Tia Maraa By Gillardeau no 3 ó La Regal Spéciale no 3 (Bannow Bay), Holanda (Holandesa 6/Ø Lux) y Portugal (Quatro Aguas Nº 2) y la Ostra Gillardeau (Francia), que es la más conocida del mundo. 

Además cuenta con una completa carta de vinos por copas, y también Champagne. Y por supuesto, cerveza, que es algo que combina muy bien con las ostras.  Aparte de poder comer ostras en el local, también dispone de servicio de delivery y take away.

Inaz Fernández: La ¨perla¨ de las ostras de El Puertito

Inaz Fernández, socio fundador, lleva toda una vida entre Ostras. Desde que era pequeño en su casa vivió el misticismo que las rodeaba. Siendo ya mayor, en un viaje a Francia, descubrió que allí las ostras eran algo popular y cotidiano. Fue en ese momento, hace casi 20 años, cuando pensó que abrir un bar de ostras, para comerlas de forma informal, pensó que era una buena idea y sus sueños se hicieron realidad con sus locales en Bilbao y ahora en Madrid

24 horas explorando la majestuosidad de la Catedral de Toledo

Redacción (Madrid)

Ubicada en la pintoresca ciudad de Toledo, la Catedral de Santa María de Toledo, conocida simplemente como la Catedral de Toledo, se alza majestuosamente como un testamento impresionante de la arquitectura gótica española. Esta obra maestra, construida sobre las ruinas de una mezquita islámica, no solo es un hito religioso, sino un símbolo perdurable de la rica historia y la diversidad cultural de España.

El exterior de la catedral, con sus intrincadas esculturas y detalles arquitectónicos, es un preludio emocionante a la magnificencia que aguarda dentro. Al atravesar sus puertas, los visitantes se encuentran inmersos en un mundo de grandiosidad. Los altos pilares y bóvedas góticas se elevan hacia el cielo, creando un espacio que evoca una sensación de reverencia y asombro.

El Transparente, una maravilla barroca diseñada por Narciso Tomé, es una de las piezas más extraordinarias de la catedral. Este retablo esculpido y tallado con maestría sirve como un testimonio artístico de la fusión de estilos a lo largo de los siglos. La luz que se filtra a través de sus cristales ilumina la belleza intrincada de la obra, creando un espectáculo visual único.

El coro y el altar mayor son otras joyas arquitectónicas y artísticas que merecen atención. El coro, tallado en madera y rodeado por una reja de hierro forjado, es una obra maestra que narra escenas bíblicas y episodios históricos. El altar mayor, ricamente decorado y flanqueado por espléndidos retablos, es el epicentro de la adoración y la solemnidad.

La Capilla Mozárabe, un rincón especial dentro de la catedral, destaca por sus influencias mudéjares y su atmósfera íntima. Este espacio, con sus arcos de herradura y decoraciones geométricas, transporta a los visitantes a un período en el que las culturas cristiana, musulmana y judía coexistían en Toledo.

La catedral también alberga un museo que exhibe una rica colección de arte sacro, desde pinturas hasta esculturas y objetos litúrgicos. Esta diversidad refleja la evolución artística y religiosa de Toledo a lo largo de los siglos.

En conclusión, la Catedral de Toledo no es simplemente un edificio religioso, sino un testimonio monumental de la historia y la cultura de España. Cada piedra, cada talla, y cada rincón de esta catedral narran una historia rica y compleja que ha perdurado a lo largo de los siglos. Visitar la Catedral de Toledo es sumergirse en la grandeza artística y espiritual de una ciudad que ha sido testigo de siglos de historia.

Toledo,un viaje en el tiempo a la España Medieval

Redacción (Madrid)

Con sus callejuelas empedradas, murallas centenarias y una mezcla cautivadora de culturas, Toledo se presenta como un tesoro histórico en el corazón de España. Esta ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un testamento vivo a la rica herencia cultural que ha dejado una huella duradera en su arquitectura, arte y carácter.

Desde el momento en que se cruza el Puente de Alcántara, que se erige majestuosamente sobre el río Tajo, la sensación de viajar en el tiempo se apodera de los visitantes. Toledo, conocida como «La Ciudad de las Tres Culturas», ha sido hogar de cristianos, musulmanes y judíos, y su arquitectura refleja esta diversidad en cada rincón.

Uno de los tesoros más destacados es la Catedral de Toledo, un impresionante ejemplo de arquitectura gótica que alberga invaluables obras de arte, incluido «El Entierro del Conde de Orgaz» de El Greco. La sinfonía de estilos arquitectónicos continúa en el Monasterio de San Juan de los Reyes, con sus intrincadas yeserías y un claustro que narra la historia de los Reyes Católicos.

Recorrer el Barrio Judío de Toledo es como sumergirse en un laberinto de callejones estrechos y plazas encantadoras. La Sinagoga de Santa María la Blanca, con sus arcos de herradura y paredes blancas, cuenta historias de una época en que las comunidades judías florecían en esta tierra.

La ciudad se eleva sobre una colina, y desde el Mirador del Valle, las vistas panorámicas revelan los tejados de terracota, las torres y los campanarios que parecen mantener conversaciones silenciosas con el pasado. Es aquí donde la naturaleza y la historia convergen en una escena que roba el aliento, especialmente al atardecer.

El espíritu artístico de Toledo se personifica en las obras del pintor renombrado El Greco, quien eligió esta ciudad como su hogar. La Casa-Museo del Greco permite a los visitantes adentrarse en la vida del maestro y apreciar sus obras maestras en el entorno que lo inspiró.

No se puede hablar de Toledo sin mencionar la artesanía local. La tradición de la forja del acero toledano es legendaria, y las tiendas de espadas y cuchillos ofrecen piezas únicas que fusionan destreza artesanal e historia.

En resumen, Toledo es un viaje al pasado, donde cada callejón cuenta una historia y cada edificio resuena con la mezcla cultural que ha dado forma a esta ciudad a lo largo de los siglos. Es un lugar donde el arte, la historia y la arquitectura se encuentran, invitando a los visitantes a perderse en sus encantos y descubrir la esencia de una España medieval que sigue viva en cada rincón de esta ciudad mágica.

Explorando el encanto centenario de Altea, un viaje al Casco Antiguo

Redacción (Madrid)

En la costa mediterránea de España, el encantador pueblo de Altea se erige como una joya histórica y cultural. Su casco antiguo, un laberinto de callejuelas empedradas y fachadas blancas, nos transporta a un tiempo pasado donde la tradición y la autenticidad se entrelazan.

Al caminar por las estrechas calles del casco antiguo de Altea, uno se encuentra inmerso en una atmósfera única. Las casas encaladas con puertas de colores vibrantes y balcones llenos de flores crean una paleta visual encantadora. Cada esquina revela detalles arquitectónicos que narran la historia del lugar y su evolución a lo largo de los siglos.

La Plaza de la Iglesia, con su antigua iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, se alza como el epicentro del casco antiguo. La cúpula azul de la iglesia, adornada con azulejos de cerámica, se eleva sobre el paisaje urbano y se ha convertido en un ícono reconocible de Altea. Desde aquí, las vistas panorámicas del mar Mediterráneo y de las montañas circundantes son simplemente impresionantes.

A medida que nos aventuramos por las callejuelas adoquinadas, descubrimos boutiques pintorescas, galerías de arte y acogedores cafés que ofrecen un refugio sombreado para disfrutar de un café o saborear una deliciosa paella. La artesanía local, desde cerámica hasta joyería, se exhibe con orgullo en las tiendas, proporcionando a los visitantes la oportunidad de llevar consigo un pedazo tangible de la cultura de Altea.

La tranquilidad del casco antiguo de Altea se ve realzada por el sonido ocasional de la guitarra flamenca que emana de algún rincón escondido. La música, un elemento intrínseco de la cultura española, parece resonar en cada rincón, agregando una dimensión sensorial a la experiencia.

Al atardecer, el casco antiguo de Altea se transforma en un escenario romántico. Las luces suaves iluminan las calles, creando una atmósfera mágica. La mezcla de colores pastel, el olor a mar y la suave brisa mediterránea conforman un cuadro visual y sensorial que invita a la reflexión y al disfrute tranquilo.

En conclusión, explorar el casco antiguo de Altea es sumergirse en un capítulo vivo de la historia española. Su encanto centenario, combinado con la hospitalidad local, crea una experiencia turística auténtica y enriquecedora. Un paseo por estas calles empedradas no solo es un viaje en el tiempo, sino también una oportunidad para descubrir la esencia atemporal de este rincón encantador en la costa mediterránea.

Explorando la naturaleza mística de «la Fraga da Pena» y «la Serra da Enciña da Lastra»

Redacción (Madrid)

En el corazón de Galicia, España, se encuentran dos tesoros naturales que cautivan a quienes buscan la belleza intocada y la serenidad de la naturaleza: La Fraga da Pena y la Serra da Enciña da Lastra. Estos lugares, envueltos en un manto de misterio y rodeados de una exuberante vegetación, ofrecen a los visitantes una experiencia única de conexión con la naturaleza.

La Fraga da Pena es un bosque encantado donde la magia parece emanar de cada rincón. Sus senderos serpentean entre robles y castaños, creando una sinfonía de sonidos naturales mientras la luz del sol se filtra entre las hojas. Cascadas y arroyos cristalinos aportan una frescura única al ambiente, invitando a los visitantes a sumergirse en la naturaleza en su estado más puro.

Este rincón de Galicia no es solo un escape a la belleza, sino también a la historia. Las antiguas construcciones de piedra, como los molinos y las fuentes, cuentan historias silenciosas de épocas pasadas. Los musgos que visten las piedras parecen guardar secretos ancestrales, añadiendo un toque de misterio al paseo.

A medida que nos aventuramos en la Serra da Enciña da Lastra, una cadena montañosa que abraza la región, somos testigos de un paisaje que revela la asombrosa diversidad de Galicia. La inmensidad de los bosques y la topografía ondulante crean un escenario impresionante. La Sierra invita al senderismo y a la exploración, ofreciendo panorámicas que dejan sin aliento.

Lo que distingue a la Serra da Enciña da Lastra es su capacidad para enamorar a los amantes de las aves. Con una variada fauna, desde aves rapaces hasta pájaros cantores, este rincón natural se convierte en un paraíso para observadores de aves. Cada canción, cada aleteo, contribuye a la sinfonía natural que llena el aire.

La Fraga da Pena y la Serra da Enciña da Lastra, en su esplendor natural, ofrecen una experiencia que va más allá de lo visual. Son lugares que invitan a una conexión profunda con la naturaleza, donde cada rincón cuenta una historia y cada sonido susurra la antigua sabiduría de la tierra. Explorar estos tesoros en Galicia es embarcarse en una aventura que nutre el alma y deja una huella duradera en el corazón de quienes tienen el privilegio de descubrirlos.

Explorando la maravilla de Gaudí, el parque Güell

Redacción (Madrid)

Ubicado en lo alto de Barcelona, el Parque Güell es una obra maestra arquitectónica que transporta a sus visitantes a un mundo de fantasía y color. Diseñado por el genio catalán Antoni Gaudí a principios del siglo XX, este parque es más que un simple espacio verde; es un testimonio de la creatividad sin límites y la visión vanguardista de su creador.

Desde el momento en que se pone un pie en el parque, la esencia de Gaudí se hace palpable. Los vibrantes mosaicos, las formas orgánicas y las esculturas caprichosas crean un paisaje que parece sacado de un sueño. El famoso lagarto de cerámica, conocido como «el Drac», da la bienvenida a los visitantes en la entrada, convirtiéndose en un símbolo emblemático del lugar.

La Plaza de la Naturaleza, ubicada en el corazón del parque, es un espacio donde la arquitectura y la naturaleza se fusionan en perfecta armonía. Los bancos ondulantes revestidos de mosaicos ofrecen vistas panorámicas de la ciudad, convirtiendo cualquier descanso en una experiencia visual única.

Las columnas inclinadas del Salón de las Cien Columnas son otra muestra impresionante de la genialidad de Gaudí. Estas estructuras, que parecen árboles gigantes, sostienen la terraza superior del parque y crean un ambiente surrealista y etéreo.

El sendero serpenteante que conduce a la terraza superior ofrece vistas inigualables de Barcelona y el mar Mediterráneo. Este lugar es ideal para disfrutar de la paz y la serenidad, lejos del bullicio de la ciudad.

Uno de los puntos culminantes del Parque Güell es, sin duda, la Casa-Museo Gaudí, donde el arquitecto vivió durante casi 20 años. Explorar este espacio permite adentrarse en la mente de Gaudí y comprender mejor su proceso creativo.

En resumen, el Parque Güell es una joya arquitectónica que va más allá de ser un simple parque urbano. Es un testimonio del genio de Antoni Gaudí y su capacidad para fusionar la naturaleza, la arquitectura y la imaginación en una experiencia única. Cada rincón cuenta una historia, y cada detalle revela la magia de un hombre que transformó la ciudad de Barcelona en un lienzo de sueños.

Explorando la esencia de Navarra, un viaje a la diversidad cultural y natural

Redacción (Madrid)

Navarra, tierra de contrastes y riqueza cultural, se revela como un destino turístico que cautiva a quienes tienen el privilegio de explorar sus encantos. En el norte de España, esta región autónoma se destaca por su diversidad, desde las majestuosas montañas de los Pirineos hasta las fértiles tierras de la Ribera, ofreciendo una experiencia única que combina la naturaleza, la historia y la gastronomía.

Los Pirineos, que abrazan la frontera norte de Navarra, ofrecen un paisaje impresionante. Los amantes del senderismo y la naturaleza encontrarán en esta región una red de rutas que serpentean entre bosques, prados y picos nevados. El Parque Natural de Urbasa y Andía, con sus mesetas kársticas y hayedos, proporciona un santuario de tranquilidad y biodiversidad.

La historia de Navarra se despliega a través de sus ciudades y pueblos pintorescos. Pamplona, la capital, con sus calles empedradas y murallas antiguas, es famosa por los Sanfermines, una festividad que atrae a visitantes de todo el mundo. Olite, con su impresionante Palacio Real, es un viaje al pasado medieval, mientras que Estella, conocida como la «Toledo del norte», encanta con su patrimonio histórico.

Navarra se enorgullece de su rica tradición gastronómica. Los productos locales, desde los espárragos de la Ribera hasta los pimientos del Piquillo, se convierten en delicias en manos de chefs locales. Los vinos de la región, especialmente los de la Denominación de Origen Navarra, complementan perfectamente la experiencia culinaria. La Plaza del Castillo en Pamplona, rodeada de bares y restaurantes, es un lugar perfecto para sumergirse en la cultura gastronómica local.

Navarra es una tierra donde las tradiciones se viven con intensidad. Además de los famosos Sanfermines, la región acoge numerosas festividades que reflejan la identidad cultural. La Semana Santa en Tudela, la Batalla de Vino en Haro y la Fiesta de la Almadía en Burgui son solo algunos ejemplos de cómo Navarra celebra su rica herencia.

En síntesis, Navarra se revela como un destino turístico completo, donde la naturaleza, la historia, la gastronomía y las tradiciones se entrelazan para crear una experiencia única. Ya sea explorando la majestuosidad de sus paisajes naturales o sumergiéndose en la riqueza de su patrimonio cultural, una visita a Navarra promete descubrimientos fascinantes y memorias imborrables.

Tesoro Mediterráneo, la costa española de Alicante

Redacción (Madrid)

Alicante, bañada por las cálidas aguas del Mediterráneo, es una joya en la costa este de España que seduce a sus visitantes con una combinación única de historia, cultura y espléndidas playas.

Comenzamos nuestro viaje en el Castillo de Santa Bárbara, una imponente fortaleza que se alza sobre la ciudad. Desde sus torres, las vistas panorámicas abrazan el mar y la ciudad, ofreciendo un espectáculo visual que fusiona pasado y presente.

Las calles del Casco Antiguo, o El Barrio de la Santa Cruz, nos sumergen en la autenticidad alicantina. Calles adoquinadas, casas encaladas y balcones floridos crean una atmósfera encantadora. Cada rincón cuenta historias de siglos pasados y revela la esencia mediterránea.

La Explanada de España, a orillas del mar, es un paseo imprescindible. Palmeras, mosaicos de cerámica y un bullicioso mercadillo dan vida a este espacio emblemático. Es el lugar perfecto para saborear la esencia marítima de Alicante y deleitarse con helados artesanales.

Las playas de Alicante son tesoros de arena fina y aguas cristalinas. La Playa del Postiguet, en pleno centro urbano, es ideal para relajarse y disfrutar del sol. Mientras que la Playa de San Juan, más extensa, ofrece un refugio tranquilo para los amantes del mar.

La gastronomía alicantina conquista paladares con sabores mediterráneos. El arroz alicantino, las gambas rojas y el turrón son solo algunos de los manjares locales que capturan la esencia culinaria de la región.

Para una experiencia cultural, el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) nos lleva en un viaje a través de la historia local. Desde hallazgos arqueológicos hasta exposiciones interactivas, este museo es una ventana al pasado alicantino.

Al caer la tarde, el Puerto de Alicante cobra vida. Bares y restaurantes frente al mar ofrecen el escenario perfecto para disfrutar de la brisa marina y contemplar los tonos cálidos del atardecer.

En conclusión, Alicante es mucho más que un destino turístico; es un viaje a la esencia mediterránea. Desde su rica historia hasta sus playas doradas, esta ciudad nos envuelve en una experiencia única, dejándonos con recuerdos que perduran más allá de las vacaciones. ¡Bienvenido a Alicante, donde el Mediterráneo abraza la historia con brazos cálidos!

Las galerías Thyssen-Bornemisza, una auténtica experiencia artística en Madrid

Redacción (Madrid)

Explorar las Galerías Thyssen-Bornemisza es adentrarse en un viaje artístico fascinante. Ubicado en el corazón de Madrid, este museo es un tesoro que alberga una colección única de obras maestras, abarcando desde el Renacimiento hasta el arte contemporáneo.

Las colecciones del Thyssen ofrecen un recorrido cronológico por la historia del arte, permitiendo a los visitantes apreciar la evolución de estilos y movimientos. Desde las majestuosas pinturas flamencas hasta los impresionistas, cada sala cuenta una historia visual cautivadora.

Lo que hace al Thyssen aún más especial es su ecléctica variedad. Aquí, Rubens se encuentra con Van Gogh, y la colección incluye piezas de artistas menos conocidos pero igualmente impactantes. Esta diversidad da vida al museo, ofreciendo algo para cada gusto artístico.

El edificio mismo es un testamento a la elegancia y la armonía. Su ubicación en el Paseo del Prado lo convierte en parte integral del «Triángulo del Arte» de Madrid, junto con el Museo del Prado y el Reina Sofía. Este rincón cultural es una joya que brilla en el panorama artístico mundial.

En resumen, el Museo Thyssen-Bornemisza no solo es una colección de arte; es un diálogo visual entre épocas y estilos que transporta a sus visitantes a través de la rica tapestry de la historia artística. Explorar sus galerías es una experiencia en la que la belleza, la diversidad y la historia convergen en un deleite para los sentidos.

El barrio de las letras, un paseo literario por Madrid

Redacción (Madrid)

El Barrio de las Letras, ubicado en el corazón de Madrid, es un lugar donde la historia, la cultura y la literatura se entrelazan de una manera única. También conocido como el Barrio de los Literatos o de las Musas, este rincón de la ciudad ha sido el hogar de muchos escritores y artistas a lo largo de los siglos.

Este encantador barrio es un tesoro para los amantes de la literatura. Sus calles empedradas y edificios históricos están repletos de referencias literarias. Cada paso es un recordatorio de la rica herencia literaria de España. Aquí, las calles llevan los nombres de grandes autores como Cervantes y Lope de Vega, y las citas literarias decoran las fachadas de los edificios.

El Barrio de las Letras es el lugar perfecto para disfrutar de un paseo tranquilo. En sus plazas y terrazas, los visitantes pueden relajarse con un libro o disfrutar de una copa de vino mientras absorben la atmósfera cultural. Además, el barrio alberga algunas de las librerías más antiguas de Madrid, donde es posible encontrar ediciones raras y libros de colección.

Uno de los puntos destacados del barrio es el Museo Casa de Cervantes, que rinde homenaje al autor de «Don Quijote de la Mancha». La casa donde vivió Cervantes se ha convertido en un museo que permite a los visitantes sumergirse en la vida y obra del famoso escritor.

El Barrio de las Letras también es famoso por su escena gastronómica. Los restaurantes y bares ofrecen una amplia gama de opciones culinarias, desde tapas tradicionales hasta platos modernos. Es un lugar perfecto para probar la deliciosa cocina española y disfrutar de una agradable velada.

En resumen, el Barrio de las Letras es un lugar donde la literatura cobra vida. Es un rincón mágico de Madrid que combina historia, cultura y gastronomía en un ambiente encantador. Al pasear por sus calles y plazas, los visitantes pueden sentir la inspiración de los grandes autores que alguna vez caminaron por estas mismas calles. Es un destino imprescindible para cualquier amante de la literatura y la cultura española.